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domingo, 24 de enero de 2010
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domingo, 17 de enero de 2010
Hillary Clinton: Terremoto en Haití es de “Proporciones bíblicas”
El pasado martes un terremoto de 7° en la escala Richter, devasto Puerto Príncipe, capital de Haití, considerado el país mas pobre del hemisferio occidental. Se habla ya de por lo menos 150,000 muertos, un número mayor de damnificados y millones en pérdidas materiales. Con más de 30 replicas este terremoto se ubica como el mayor en los últimos 200 años en el país caribeño, dejando un aire de temor, desesperanza y dolor.
La ayuda ha empezado a llegar desde diversas partes del mundo. Hoy el buque “Huasteco” de la Armanda de México, zarpó del muelle 4 del puerto de Veracruz con más de 70 toneladas de ayuda proveniente de toda la República Mexicana.
La embajada de Haití en México, sirve como centro de acopio para recibir la ayuda humanitaria que llega incesante de parte de los capitalinos que recordando el terremoto del 85 saben lo que es una tragedia de esta magnitud.
El aeropuerto de Puerto Príncipe no se da abasto para recibir los aviones de ayuda de todo el mundo ya que solo trabaja con la luz del día porque no hay aun suministro eléctrico.
Ahora una nueva emergencia esta a punto se surgir con la alerta sanitaria por la acumulación de cadáveres en las calles.
El Banco Interamericano enviara fondos económicos. Venezuela expertos en labores de rescate. Nicaragua ayudara a reparar los tendidos eléctricos y muchos gobiernos más se suman para restaurar a miles de haitianos afectados.
Hilary Clinton, secretaria de estado de EE.UU. declaró que la ayuda que su gobierno enviará ha empezado y será a largo plazo porque así se requiere, además calificó esta tragedia como de “proporciones bíblicas”, mencionando que no solo la ayuda material sino también las oraciones del pueblo estadounidense están por Haití.
Mientras tanto la comunidad Haitiana en la Cd. de México canta a Dios ante las cámaras de televisión rogando por su ayuda y misericordia para sus compatriotas, mientras tratan de contactar a familiares y amigos.
sábado, 16 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
sábado, 19 de diciembre de 2009
lunes, 30 de noviembre de 2009
SALMO 37
SALMO 37
Los humildes heredarán la tierra
37:1 De David.
No te exasperes a causa de los malos,
ni envidies a los que cometen injusticias,
37:2 porque pronto se secarán como el pasto
y se marchitarán como la hierba verde.
37:3 Confía en el Señor y practica el bien;
habita en la tierra y vive tranquilo:
37:4 que el Señor sea tu único deleite,
y él colmará los deseos de tu corazón.
37:5 Encomienda tu suerte al Señor,
confía en él, y él hará su obra;
37:6 hará brillar tu justicia como el sol
y tu derecho, como la luz del mediodía.
37:7 Descansa en el Señor y espera en él;
no te exasperes por el hombre que triunfa,
ni por el que se vale de la astucia
para derribar al pobre y al humilde.
37:8 Domina tu enojo, reprime tu ira;
no te exasperes, no sea que obres mal:
37:9 porque los impíos serán aniquilados,
y los que esperan al Señor, poseerán la tierra.
37:10 Un poco más, y el impío ya no existirá;
si buscas su casa, ya no estará;
37:11 pero los humildes poseerán la tierra
y gozarán de una gran felicidad.
37:12 El malvado urde intrigas contra el justo,
y al verlo, rechinan sus dientes;
37:13 pero el Señor se burla de él,
sabiendo que se le acerca la hora.
37:14 Los impíos desenvainan la espada
y tienden sus arcos para matar al justo;
37:15 pero su espada les atravesará el corazón
y sus arcos quedarán destrozados.
37:16 Vale más la pobreza del justo
que las grandes riquezas del malvado:
37:17 porque los brazos del impío se quebrarán,
pero el Señor sostiene a los justos.
37:18 El Señor se preocupa de los buenos
y su herencia permanecerá para siempre;
37:19 no desfallecerán en los momentos de penuria,
y en tiempos de hambre quedarán saciados.
37:20 Pero los malvados irán a la ruina,
y los enemigos del Señor pasarán
como la hermosura de los prados,
se disiparán más pronto que el humo.
37:21 El impío pide prestado y no devuelve,
el justo, en cambio, da con generosidad;
37:22 los que el Señor bendice, poseerán la tierra,
y los que él maldice, serán exterminados.
37:23 El Señor asegura los pasos del hombre
en cuyo camino se complace:
37:24 aunque caiga no quedará postrado,
porque el Señor lo lleva de la mano.
37:25 Yo fui joven, ahora soy viejo,
y nunca vi a un justo abandonado,
ni a sus hijos mendigando el pan;
37:26 él presta siempre con generosidad
y su descendencia será bendecida.
37:27 Aléjate del mal, practica el bien,
y siempre tendrás una morada,
37:28 porque el Señor ama la justicia
y nunca abandona a sus fieles.
Los impíos serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada,
37:29 pero los justos poseerán la tierra
y habitarán en ella para siempre.
37:30 La boca del justo expresa sabiduría
y su lengua dice lo que es recto:
37:31 la ley de Dios está en su corazón
y sus pasos no vacilan.
37:32 El malvado está al acecho del justo
con la intención de matarlo,
37:33 pero el Señor no lo abandona en sus manos
ni deja que lo condenen en el juicio.
37:34 Espera en el Señor y sigue su camino:
él te librará de los impíos;
te honrará con la posesión de la tierra
y tú mismo verás la ruina de los malos.
37:35 Yo vi a un impío lleno de arrogancia,
que florecía como un cedro frondoso;
37:36 pasé otra vez, y ya no estaba,
lo busqué, y no se lo pudo encontrar.
37:37 Observa al inocente, fíjate en el bueno:
el que busca la paz tendrá una descendencia;
37:38 pero los pecadores serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada.
37:39 La salvación de los justos viene del Señor,
él es su refugio en el momento del peligro;
37:40 el Señor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en él.
37:1 De David.
No te exasperes a causa de los malos,
ni envidies a los que cometen injusticias,
37:2 porque pronto se secarán como el pasto
y se marchitarán como la hierba verde.
37:3 Confía en el Señor y practica el bien;
habita en la tierra y vive tranquilo:
37:4 que el Señor sea tu único deleite,
y él colmará los deseos de tu corazón.
37:5 Encomienda tu suerte al Señor,
confía en él, y él hará su obra;
37:6 hará brillar tu justicia como el sol
y tu derecho, como la luz del mediodía.
37:7 Descansa en el Señor y espera en él;
no te exasperes por el hombre que triunfa,
ni por el que se vale de la astucia
para derribar al pobre y al humilde.
37:8 Domina tu enojo, reprime tu ira;
no te exasperes, no sea que obres mal:
37:9 porque los impíos serán aniquilados,
y los que esperan al Señor, poseerán la tierra.
37:10 Un poco más, y el impío ya no existirá;
si buscas su casa, ya no estará;
37:11 pero los humildes poseerán la tierra
y gozarán de una gran felicidad.
37:12 El malvado urde intrigas contra el justo,
y al verlo, rechinan sus dientes;
37:13 pero el Señor se burla de él,
sabiendo que se le acerca la hora.
37:14 Los impíos desenvainan la espada
y tienden sus arcos para matar al justo;
37:15 pero su espada les atravesará el corazón
y sus arcos quedarán destrozados.
37:16 Vale más la pobreza del justo
que las grandes riquezas del malvado:
37:17 porque los brazos del impío se quebrarán,
pero el Señor sostiene a los justos.
37:18 El Señor se preocupa de los buenos
y su herencia permanecerá para siempre;
37:19 no desfallecerán en los momentos de penuria,
y en tiempos de hambre quedarán saciados.
37:20 Pero los malvados irán a la ruina,
y los enemigos del Señor pasarán
como la hermosura de los prados,
se disiparán más pronto que el humo.
37:21 El impío pide prestado y no devuelve,
el justo, en cambio, da con generosidad;
37:22 los que el Señor bendice, poseerán la tierra,
y los que él maldice, serán exterminados.
37:23 El Señor asegura los pasos del hombre
en cuyo camino se complace:
37:24 aunque caiga no quedará postrado,
porque el Señor lo lleva de la mano.
37:25 Yo fui joven, ahora soy viejo,
y nunca vi a un justo abandonado,
ni a sus hijos mendigando el pan;
37:26 él presta siempre con generosidad
y su descendencia será bendecida.
37:27 Aléjate del mal, practica el bien,
y siempre tendrás una morada,
37:28 porque el Señor ama la justicia
y nunca abandona a sus fieles.
Los impíos serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada,
37:29 pero los justos poseerán la tierra
y habitarán en ella para siempre.
37:30 La boca del justo expresa sabiduría
y su lengua dice lo que es recto:
37:31 la ley de Dios está en su corazón
y sus pasos no vacilan.
37:32 El malvado está al acecho del justo
con la intención de matarlo,
37:33 pero el Señor no lo abandona en sus manos
ni deja que lo condenen en el juicio.
37:34 Espera en el Señor y sigue su camino:
él te librará de los impíos;
te honrará con la posesión de la tierra
y tú mismo verás la ruina de los malos.
37:35 Yo vi a un impío lleno de arrogancia,
que florecía como un cedro frondoso;
37:36 pasé otra vez, y ya no estaba,
lo busqué, y no se lo pudo encontrar.
37:37 Observa al inocente, fíjate en el bueno:
el que busca la paz tendrá una descendencia;
37:38 pero los pecadores serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada.
37:39 La salvación de los justos viene del Señor,
él es su refugio en el momento del peligro;
37:40 el Señor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en él.
sábado, 17 de octubre de 2009
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